viernes, 19 de diciembre de 2008

Me quedo con los clásicos

Ul timamente están proliferando los bares con aspecto de tascas y precios “leñeros”. Se les reconoce enseguida: nuevos, con decoración tipo tasca y con grandes pizarras con mucha variedad de pinchos y de vinos.

El servicio no siempre es bueno. Yo he tenido experiencias en dos de ellos, que están muy de moda, en la calle Zabaleta, que hicieron que no volviera nunca más. En uno me encontré un hueso de aceituna dentro del pintxo (casi me dejo un diente) y cuando se lo comenté al dueño le quitó importancia. Me dió una explicación que no se tenía mucho en pie y ni me pidió disculpas. Se me cayó de la lista aquel mismo día.

En el otro, que está pegado al anterior, la cosa fue peor, si cabe. Nos sentamos en una mesa y pedimos unos pintxos y unos vinos. Al cabo de un rato me levanté para pedir en la barra más pintxos y me dijeron que teníamos que dejar libre la mesa porque tenían que dar cenas. Todo ello sin decirnos nada en el momento de sentarnos. Estábamos con unos amigos y en ese momento decidimos, ellos y nosotros, no volver nunca más. Y así ha sido …

Pero además, los precios son altos y muchas veces no responden a nada en especial. Son caros, sin más. Eso sí, no engañan a nadie, porque los precios están muy bien indicados en sus pizarras.

La última experiencia, en un bar con cuchara al lado de San Telmo, incómodo donde los haya (en verano te achicharras y en invierno, si no hay mucha gente, te hielas como no se les ocurra cerrar una de las puertas). El otro día, dos crianzas y dos pintxos (un arroz y una molleja, ambos de materia prima barata), más o menos 9,50 euros.

Al dia siguiente fuimos a Casa Vergara, en la Parte Vieja. Pues bien, dos bitters Cinzano , con un toque de Campari, y cuatro pìntxos 8,70 euros! Y este domingo, en el Paco Bueno, éste sí que hace honor a su apellido, cuatro pintxos, dos bitters Cinzano y otras dos bebidas, 11,70 euros. Con estas comparaciones, vamos a tener que dejar de comer con cuchara.

En definitiva, me quedo con los clásicos, que me dan confianza, buena materia prima, buen servicio y precios razonables. Está claro


1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola Agus,
Estoy totalmente de acuerdo contigo. Los bares de toda la vida los mejores. Para que no te quedes con mal sabor de boca de gros ahí van 2 recomendaciones: El Ekaitz en Peña y Goñi 2 y el Zabaleta en la calle Zabaleta 51 (nada que ver con los otros 2)
Muxus a la JEFA. ALEX.